Casarse con un ciudadano de EE. UU. es la forma más común de obtener la residencia permanente, pero el proceso no tiene nada de sencillo. Los oficiales de inmigración revisan con cuidado si un matrimonio es real, y pueden entrevistar a los cónyuges juntos o por separado. Una violación migratoria anterior, una entrada sin inspección o un arresto antiguo pueden cambiar la forma en que se debe presentar el caso.
Ayudamos a las parejas a reunir evidencia sólida de su relación, prepararse para la entrevista y decidir si conviene solicitar dentro de EE. UU. o a través de un consulado en el extranjero. Si tu matrimonio tenía menos de dos años cuando recibiste tu green card, también nos encargamos de la petición para eliminar las condiciones de tu residencia.
Muchas parejas nos llaman después de una mala experiencia, ya sea por su cuenta o con alguien que no entendía la ley de inmigración. Nunca es tarde para recibir un buen consejo.
